Trato la causa, no el síntoma.
Si solo apago el dolor, va a volver. Vamos a la fuente.

No decidí ser fisioterapeuta en un salón de clases. Lo decidí viendo a mi papá.
Lo vi pasar de no poder levantarse de la cama a caminar otra vez. Y en ese proceso entendí algo que me marcó: el cuerpo no se rinde tan fácil como creemos. Lo que casi siempre falta no es “más reposo” ni “más pastillas” —es alguien que encuentre la causa correcta y le enseñe al cuerpo a moverse de nuevo.
Ese día supe a qué me iba a dedicar.
Me formé como fisioterapeuta y, con el tiempo, tomé una decisión que a muchos les pareció extraña: en vez de tratar de todo un poco, me enfoqué en una sola cosa. La columna. La espalda. El dolor que arruina el día de gente que solo quiere trabajar, entrenar y jugar con sus hijos sin sentir que su cuerpo los traiciona.
Porque vi el mismo patrón repetirse una y otra vez: personas que ya habían ido a mil lados, que ya habían gastado, que ya casi se resignaban. No porque su cuerpo estuviera roto. Sino porque nadie se había detenido a diagnosticar cómo se movían ellas.
Eso es lo que hago diferente. No te doy un protocolo genérico. Encuentro tu causa, te enseño a moverte y te blindo para que no vuelvas a necesitarme. Ese es el Método RAÍZ, y es todo lo que hago.
— Jennifer Franco
Fisioterapeuta titulada y colegiada
Especialista en columna y sistema musculoesquelético
Clínica propia en Zona 11, Ciudad de Guatemala
Detalle de títulos y certificaciones disponible en la clínica.
Si solo apago el dolor, va a volver. Vamos a la fuente.
Mi meta es que entiendas tu cuerpo y no me necesites para siempre.
Sabes cuánto, cuánto tiempo y cuánto cuesta desde el primer día.
Empieza con una evaluación. Sales con claridad total, sigas o no.