Si nunca has ido a fisioterapia, es normal llegar con dudas: ¿me van a dar masaje?, ¿me va a doler?, ¿cuántas veces tengo que venir? Te cuento exactamente qué pasa en tu primera sesión en Fisit para que llegues tranquilo.
En corto: la primera sesión es una evaluación completa de una hora —el Diagnóstico Raíz— de la que sales sabiendo qué tienes, de dónde viene y cuál es tu plan.
No es un masaje: es un diagnóstico
Este es el cambio de mentalidad más importante. Mucha gente cree que fisioterapia es llegar, recibir masaje o calor, y ya. Eso es tratar el síntoma.
En Fisit, la primera cita es sobre todo entender tu caso. Porque no se puede tratar bien lo que no se ha diagnosticado bien. Por eso la llamamos Diagnóstico Raíz: buscamos la raíz de tu dolor, no solo el lugar donde te duele.
Paso 1: hablamos de tu historia
Empezamos conversando. Desde cuándo te duele, qué lo mejora y qué lo empeora, a qué te dedicas, cómo pasas el día, qué has probado antes. Tu historia dice muchísimo: la mayoría de los dolores de espalda tiene su origen en cómo vives y te mueves, no en un accidente puntual.
Si tienes estudios previos (radiografías, resonancias), este es el momento de mostrarlos. Suman, pero no son imprescindibles.
Paso 2: evaluamos cómo te mueves
Aquí está el corazón del Diagnóstico Raíz. Te vemos moverte: caminar, agacharte, girar, cargar. Evaluamos tu movilidad, tu fuerza y qué patrones están sobrecargando la zona que te duele.
Esto es lo que una resonancia no puede mostrar: una foto ve estructuras, pero no ve cómo te mueves. Y el movimiento suele ser justo donde está la causa. Así funciona el Método RAÍZ.
Paso 3: te explicamos qué tienes
Terminada la evaluación, te lo explicamos en palabras claras: qué te pasa, de dónde viene y por qué el dolor ha vuelto otras veces. Sin tecnicismos que no entiendas y sin dramatismos que te asusten. Entender tu dolor ya baja parte del miedo.
Paso 4: tu plan con fecha de fin
Sales con un plan personalizado: qué vamos a hacer, cada cuánto, y —esto es clave— con una fecha de fin estimada. Nada de sesiones infinitas sin rumbo. Un buen tratamiento tiene principio, desarrollo y final.
Cómo venir
- Ropa cómoda con la que te puedas mover.
- Tus estudios previos, si los tienes.
- Tus dudas anotadas, para que no se te olvide preguntar nada.
No necesitas orden médica ni referencia para agendar.
Empezar es más fácil de lo que crees, y salir de la primera sesión sabiendo por fin qué te pasa cambia todo. Agenda tu Diagnóstico Raíz o escríbenos por WhatsApp si tienes cualquier duda antes de venir. Si quieres entender tu dolor desde ya, lee la guía completa del dolor de espalda.
¿Tu caso se parece a esto?
Estas guías son un punto de partida — tu plan real es personalizado. Empieza con un Diagnóstico Raíz: una hora para saber exactamente qué tienes y qué sigue.

